En Denaria Perú protegemos el derecho de todas las personas a usar dinero en efectivo como medio de pago, reconociendo su valor social, cultural y económico.
Promovemos una economía inclusiva y segura, donde el efectivo y los pagos digitales convivan en equilibrio.
Trabajamos para evitar que los peruanos queden excluidos por barreras tecnológicas, geográficas o financieras, impulsando políticas públicas, educación financiera y alianzas que garanticen la libertad de elección.
En un país con más de 7 millones de personas no bancarizadas y regiones con conectividad limitada, el efectivo no es pasado: es esencial para una economía verdaderamente inclusiva.
El derecho al dinero en efectivo es tan fundamental como el acceso al crédito o a los medios digitales. No se trata de elegir uno u otro; se trata de garantizar la libertad de elegir.
Trayectoria profesional y académica:
Economista por la Universidad de Lima, PhD Summa Cum Laude en Ciencias de la Administración por ESADE (España), y Magíster en Administración por ESAN.
Ana Reátegui cuenta además con estudios de posgrado en gerencia pública en la UNED (España) y comercio internacional en la Université Paris XII (Francia).
Actualmente es Profesora y Directora General de Administración en la Universidad ESAN. Su trayectoria abarca la gestión pública y privada, con experiencia en proyectos de inversión, vivienda e infraestructura, además de evaluaciones de programas sociales y análisis de impacto.
Compromiso con Denaria Perú:
Como presidenta, lidera con el compromiso de proteger el derecho de todos los ciudadanos a participar plenamente en la economía, sin quedar excluidos por barreras tecnológicas, geográficas o financieras.
Su visión: construir una economía peruana inclusiva donde el efectivo y los pagos digitales convivan en igualdad de condiciones, garantizando que toda persona, sin importar su ubicación o situación, tenga el derecho de elegir cómo pagar.
Defendemos el efectivo como un derecho ciudadano, promoviendo normas y evidencia que aseguren su acceso y aceptación en todo el país.
Según el INEI, más de 7 millones de peruanos dependen del efectivo. Trabajamos para que nadie quede fuera de la economía por falta de conectividad o servicios bancarios.
El efectivo garantiza continuidad en emergencias. Impulsamos educación y buenas prácticas para fortalecer la preparación y la estabilidad económica.